MV Jorge S. Muñoz
Veterinario Homeópata y Cirujano.
Los animales no humanos, aunque algún científico
lo niegue, tienen emociones, igual que los animales humanos. El
odio, el amor, la pena, la cólera, el miedo, las fobias,
producen en ellos consecuencias psicofísicas, de diversa
intensidad, según cada individuo.
Las esencias florales, trabajan a nivel mental y emocional y son
un complemento perfecto en ciertos casos.
Algunas veces se utilizan solas y otras veces con tratamientos
homeopáticos más profundos.
Responden a la acción de las flores mejor que los humanos,
ya que no tienen ningún prejuicio que entorpezca su acción.
Es de destacar también que la acción placebo, no
funciona en los animales. Por lo tanto la acción simple de
cada esencia produce una reacción equilibrante, fácil
de detectar y debida solamente a la acción de esa flor.
Al utilizar flores dinamizadas, al estilo de los fármacos
homeopáticos, su acción es más duradera y con
dos o tres veces al día es suficiente.
En los casos agudos un tratamiento de diez días se completa
la terapia.
En los casos crónicos pueden ser utilizadas durante mayor
tiempo. Es en estos casos que se necesita un tratamiento mas profundo.
Normalmente la homeopatía unicista es necesaria.
Para saber que flor se debe utilizar debemos hacer un diagnóstico
emocional.
Se pueden dar en la boca con un gotero o mezclarlas con agua, lecho
o en el alimento.
Los animales pueden estar: agresivos, celosos, tristes, inquietos,
indiferentes, apáticos, orgullosos, independientes, solitarios,
posesivos, excesivamente dependientes, dominantes o amedrentados.
En casos agudos, de traumatismos, cirugías, heridas, fobias,
terror, en donde el factor estrés es muy importante, se puede
dar dos a cuatro gotas cada hora.
La floriterapia animal, no presenta jamás ningún
riesgo, es compatible con cualquier otra medicación, se puede
utilizar en hembras preñadas, en cachorros recién
nacidos, en cualquier especie animal, en pájaros o peces.
Cualquier situación estresante en la casa, como una mudanza,
una pelea, un divorcio, el abandono en una guardería, alguien
enfermo, el comenzar con el paseador, peleas entre perros o gatos,
un viaje, las vacaciones o cualquier otra situación no buscada,
que encuentra a nuestro perro o gato, sin defensas. Esto puede provocar
cambios de conducta o incluso el comienzo de alguna enfermedad.
Para superar estas crisis los remedios florares están bien
indicados, junto con el medicamento homeopático.
Los remedios florales, fueron durante años muy manoseados
por los informadores, en cualquier revista o librito salían
las indicaciones de los mismos para cualquier situación y
como todo lo improvisado, puede no ser bueno. Son inocuos, pero
eso no quiere decir que no actúen. Todo lo contrario.
Muchos piensan que sólo actúan como placebo de mujeres
histéricas.
La utilización en animales, nos muestra cuan equivocados
están.
Utilizamos a Agrimony para los inquietos, Aspen para los asustadizos,
Beech para los intolerantes, Centaury para los sumisos, Cerato para
los distraídos y así tenemos para todos los diferentes
tipos. Pero se necesita un profundo análisis para elegir
la mezcla ideal para cada caso.
Hasta la próxima.
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