MV Jorge S. Muñoz
Veterinario Homeópata y Cirujano.
Esta frase la vengo escuchando muy seguido últimamente. Personalmente
o por internet el tema es el mismo. Tiene demodexia y no se cura.
Resulta que la demodexia es un excelente ejemplo de cómo
la ciencia todavía no tiene muy en claro muchas cosas. En
cada libro de terapéutica que sale, para la demodexia hay
algo diferente. Ya he escrito sobre el tema en otra oportunidad,
pero vale la pena volver sobre el tema.
Vamos primero a explicar ¿qué es la demodexia?. Es
una enfermedad de la piel, producida por un bichito de la piel,
llamado demódex. Es una especie de sarna, pero diferente
de la sarna común. El ácaro que produce la sarna sarcóptica
se llama sarcóptes y el de la demodexia se llama demodex.
El problema científico comienza porque los perros normales,
tienen en su piel ácaros demodex. Es decir que el causante
de la enfermedad es un habitante normal de la piel de los perros!!!.
Entonces, la pregunta del millón es Porqué?? Porqué
se enferman unos y otros no lo hacen. Aquí entra a jugar
algo muy conocido por los homeópatas: el terreno. Se necesita
que el perro esté genéticamente preparado para poder
enfermarse de demodexia. A esto lo llamamos predisposición.
No cualquiera se enferma de demodexia, se debe de estar capacitado
previamente para poder hacerlo. Y lo segundo es que tiene que haber
una situacion gatillo, que dispara la enfermedad. Normalmente es
lo que llamamos stress. Es decir que a partir de un stress un perro
predispuesto comienza a desarrollar una enfermedad de la piel, llamada
demodexia, que produce depilaciones en diferentes zonas, picazón
que induce al rascado y por lo tanto a lesiones autoproducidas.
Estas lesiones a veces se contaminan con bacterias, es decir que
se infectan o por una especie de hongos llamados malazzezia y entonces
tenemos todo el brillante cuadro de la demodexia.
Los libros no se ponen de acuerdo con respecto al tratamiento: por
los años 70 se indicaban los antihistamínicos y corticoides,
para tratar la “alergia” que producían los ácaros.
En los 80 se comenzó a utilizar venenos para matar a los
ácaros, es decir al mensajero. Es algo normal que siempre
querramos matar al mensajero. Primero muy rudimentariamente con
organofosforados u aceite de chaumogra y más modernamente
con ivermectina, amitraz y doramectina. También se utilizaron
medios para levantar las defensas: levamisol, tetraciclinas, extracto
de gérmenes. Etc. Pero no se ha podido todavía mejorar
al individuo y cerrar el agujero que se produjo en su sensibilidad
por una situación estresante.
Alli es donde entra la homeopatía. Medicina de terreno fundamental
para este tipo de enfermedades. Es que el homeópata estudia
al paciente y sus circunstancias. Si fue por una bronca, una indignación,
nuestro perro se quedó con la sangre en el ojo, por una pelea
frustrada por ejemplo. Por un gran susto. Por la bronca o la angustia
cuando lo dejaron abandonado en una guarderia (es lo que piensan
algunos animales), por una pena profunda por la muerte o enfermedad
de alguien querido. Todos oimos narrar historias de perros que se
mueren de tristeza cuando se enferma o muere su dueño. En
fin, todas estas situaciones son estudiadas y cada una tiene remedio
especiales para corregir estos estados de ánimo. Y por último
y más importante, ¿cómo es nuestro paciente?
La individualizacion es fundamental a la hora de elegir el remedio.
Si es mancito o agresivo, tranquilo o nervioso, sumiso o dominante,
caluroso o friolento y demás caracteristicas. Se realiza
un profundo estudio de todo esto y se llega al remedio que lo va
a curar. El remedio estimula a la energía del animal para
que se vaya desensibilizando y curando de su demodexia.
Ustedes a esta altura me preguntarán, si esto se produce
siempre. Si el tratamiento es siempre efectivo. Lamentablemente
le tengo que decir que no. Hemos tratado muchísimos perros
con demodexia. Muchos por suerte se han curado, otros mejoraron
y tienen a veces recaídas y otros lamentablemente no se mejoran.
Es que para curarse tienen que darse dos cosas importantes: que
el medicamentos sea el correcto, es decir que la elección
sea la mejor y segundo que la energía de ese cuerpo este
en condiciones para que al ser estimulada reaccione bien.
Pero vale la pena intentarse.
Salud y alegría.
Hasta la próxima.
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