Homeovet: La Página de Homeopatía Veterinaria Argentina // www.homeovet.com.ar
         

I

 
 
 
 
 
 
 
 

 

 
Perros // homeovet.com.ar Comportamiento
 

MV Jorge S. Muñoz
Veterinario Homeópata y Cirujano.

Los animales y los niños.

De mi perro aprendí que cuando alguien ha tenido un mal día, es suficiente con  sentarse a su lado en silencio y acompañarlo.

Leí esta frase en algún lado y me hizo pensar… que lindo cuando algo te hace pensar… toda mi vida tuve a mi alrededor perros... y ellos junto con la pelota que jugábamos en la plaza o en el potrero formaron mi vida.
Lo del fútbol lo dejo para otro artículo, pero los perros me enseñaron muchas cosas útiles para mi vida. Por eso cada vez que puedo le digo a mis amigos que tengan un perro en la casa para ayudar a la educación de sus hijos.
Los perros son simples….. si quieren jugar, te lo dicen con sus gestos y entonces puedes estar horas y horas saltando, tirando la pelotita, corriendo, riendo a más no poder. Si no quiere que lo joroben, están serios, gruñen si te acercas mucho, se van y ponen distancia y si querés forzar un encuentro te lo hacen saber sin tapujos... -ahora quiero estar sólo-.
Los perros tienen la capacidad de leer los estados de ánimo, es por eso que cuando uno está triste solamente se quedan al lado sin decir ni mu. Cuando uno está enojado o contrariado desaparecen y ni la cola se le ve.
Es que los animales de compañía son capaces de descifrar las señales emitidas por los humanos, interpretando nuestros estados mentales y deducir nuestras intenciones.
Los perros enseñan a los niños las reglas básicas de convivencia. Cosa que los padres muchas veces no podemos enseñar correctamente.

La empatía que hay entre un perro y un niño pequeño es tan grande que me es difícil describir con palabras. 

Los dueños de perros que tienen chicos pequeños, me cuentan cada cosa que a veces hasta me cuesta creer.
Recuerdo a un Dogo Argentino de 5 años, tan grandote que le llamaban Tanque. Imponía un respeto proporcional a su tamaño. Convivía con una niña de 3 años. Eran tan compinches en sus juegos que cuando la nena quería alcanzar algo y estaba alto, Tanque se echaba a sus pies para que ella se trepe en su espalda y llegue a su objetivo.
Por supuesto que hay que usar el sentido común cuando tenemos un perro grandote y observar sus reacciones desde lejos y nunca dejar solos a un bebé con el perro porque puede tener alguna reacción intempestiva que provoque un accidente. Pero si uno lo observa y tiene cuidado, es muy raro que pase algo desagradable.
Se sabe que los niños que tienen animales de compañía, se socializan mucho mejor y se enferman mucho menos.

Los gatos también son buenos educadores. Enseñan autonomía e independencia, el “no” (ya que no siempre responde a las peticiones de juego o interactividad con el niño) y entrena a los niños a ser observadores y precavidos.
Además de los beneficios para la salud y la disminución del stress, la relación con los animales mejora el sentido de responsabilidad: darle de comer, acicalarlos, cuidarlos.  Se sienten protegidos tanto en la calle, como en casa. Los perros son lubricantes sociales, cuando los niños lo sacan a pasear seguramente se van a relacionar con gente en la calle, van a hablar y a socializarse mucho mejor.

Recuerdo que uno de mis hijos, tenía un terror a los perros de la calle. Algo innato que le hacía la vida muy complicada. Cierta vez entró en casa un perro atorrante de la calle, bien vago y muy inteligente. La relación que estableció de entrada con mi hijo fue tal, que perdió totalmente el miedo a los perros y ganó una gran confianza en sí mismo que le sirvió mucho para su vida. Incluso cierta vez Buchi (asi se llamaba) lo mordió y él para cubrirlo dijo que se había lastimado jugando. Y eso que nuestro Buchi como buen perro vagabundo era de pocas pulgas… si tenía que morder, mordía. Uno puede convivir perfectamente con un perro así, teniendo las reglas claras.

Cuando yo tenía 5 años entró a casa una perrita a la que le pusimos de nombre Chiquita, por su tamaño. Creció junto conmigo y hasta me tuvo como veterinario ya que falleció a los 20 años. Era tan mala, que mordía a todo lo que se movía. Me enseñó a defenderme, a saber bien cuales son las reacciones de miedo, de enojo, de ataque y como esquivar tarascones. Me dio un entrenamiento tan exigente que prácticamente me metió de cabeza en la carrera de veterinaria. Nadie la quería por su agresividad, salvo nosotros que éramos su familia y por lo tanto la aceptamos sin pretender cambiarla. Me enseñó todo lo que sé de los perros, de la sociedad y de la vida.

 “El perro le enseña al niño la fidelidad, la perseverancia…y a dar tres vueltas antes de acostarse”
Robert Charles Benchey, humorista norteamericano (1889-1945)



Salud y alegría.
Hasta la próxima.

 

 

 
Leer más artículos sobre perros.
Imprimir artículo
Contacto con Homeovet.com.ar
 
Homeovet: Medicina Veterinaria Homepática
Caracas 595 Tel. 4634-0304