MV Jorge S. Muñoz
Veterinario Homeópata y Cirujano.
No medique por su cuenta a su perro, no lo drogue, las drogas son
peligrosas.
Se acercan las fiestas de fin de año, y se renueva un grave
problema:
"Nuestro perro le tiene terror a los cohetes". Este problema
se agrava año tras año. Recuerdan los experimentos
de un tal Pavlov. Él tocaba una campana, cada vez que le
daba de comer a un grupo de perros. Luego con solo escuchar el sonido
de la campana, los perros comenzaban a segregar saliva. Asociaban
el sonido de la campana, con la comida. Estos son los reflejos condicionados.
Si escuchan el sonido de las llaves o de la correa, ya saben que
van a salir y saltan de contento. Asocian llaves-salida. En el caso
de los cohetes pasa lo mismo. Alguna vez un petardo muy estruendoso
le causó mucho miedo. Ahora, con solo escuchar un petardo
de menor intensidad, igual desencadena el reflejo condicionado:
Terror. Esto se refuerza año tras año.
Sus dueños, se acercan al consultorio veterinario, desesperados
y muchas veces buscando una solución mágica. Ya probaron
los tranquilizantes de moda, como la Acepromacina y no quieren ese
camino.
"No quiero ver a mi perro drogado" "Le di la mitad
de la dosis y casi se muere" "La cara reflejaba el pánico
pero con ese remedio no podía moverse" Son algunas de
las frases escuchadas.
Por un lado tenemos un problema de difícil solución
y por otro, el camino más fácil, que es la Acepromacina.
Muchos no la quieren, por sus efectos colaterales.
A ustedes está dirigido este artículo.
Para encontrar la solución a un problema, primero debemos
saber ¿Cuál es el verdadero problema?
Separarse un poco del mismo, para verlo mejor. No vean solo el árbol,
sino todo el bosque.
Mi perro tiene miedo a los cohetes. Solución: Tranquilizante.
No todos los perros son iguales, ni todos tienen el mismo problema.
Existen varios grupos posibles de perros con problema de miedo a
los cohetes.
Perros que genéticamente le tienen miedo a las tormentas.
Perros que genéticamente son hipersensibles a los ruidos,
olores etc.
Perros que han adquirido por una mala experiencia miedo a los ruidos.
Perros que por un mal manejo han adquirido el hábito de
temblar ante un ruido fuerte.
Perros de los llamados de "pocas pulgas" que se enojan
por todo y ladran por todo: timbre, otros ladridos, sirenas, petardos
etc.
1. El grupo de animales que tienen miedo a las tormentas, sobre
todo a las eléctricas, forman un biotipo especial llamado
Fosfórico. Estos son capaces de predecir una tormenta, horas
antes que se desencadene. Aunque haya un sol brillante, si nuestro
perro está inquieto, jadea, tiembla y está más
pegote que de costumbre. Podemos asegurar que se va a desatar una
tormenta. Son un grupo de riesgo importante para tenerle miedo a
los petardos, a los tiros (importante en perros cazadores), ya que
con el tiempo, van afirmando este reflejo condicionado.
Tratamiento: Se utiliza un desensibilizante homeopático especialmente
diseñado para este biotipo. Existe una Fórmula magistral
para el temor a las Tormentas. Son unas gotas, que deben darse diariamente.
Al mismo tiempo se realiza un contracondicionamiento.
2. En este grupo encontramos distintos biotipos y razas de perros.
Todos con una características: HIPERSENSIBLES A ESTIMULOS
EXTERNOS. Son los que estornudan ante cualquier perfume, sahumerio,
desodorante etc. Son los que aullan cuando escuchan una sirena,
una nota musical aguda, una voz aguda, una guitarra o flauta. Son
los que no toleran la luz directa del sol etc. Esta hipersensibilidad
puede manifestarse con respecto a los petardos de distinta manera.
Pueden producir un bloqueo que se expresa con miedo, terror, fobia,
deseo de esconderse, deseo de escaparse etc.
Puede producir una reacción nerviosa agresiva: ladrido, bronca,
indignación, deseo de morder etc.
En estos casos además del desensibilizante, se debe agregar
un antiagresivo natural que no tenga efectos secundarios importantes
y fundamentalmente que sea seguro. Una Fórmula Magistral
Tranquilizante Natural. (Una gota por kilo de peso).
También le daremos un entrenamiento de contracondicionamiento
y vías de canalizar su agresión (juguetes, huesos
etc.)
3. Este es el grupo más conflictivo, ya que por una mala
experiencia han fijado en sus mentes un reflejo condicionado. Asocian
el ruido brusco con su experiencia y entran en pánico. Perros
que se extraviaron durante una tormenta o para las fiestas de fin
de año. O que tuvieron algún tipo de accidentes. Incendios,
caída de rayos, traumatismos etc.
En este caso es muy importante saber cual es la real causa y tratarlos
en consecuencia. Homeopáticamente tenemos remedios para los
trastornos por: susto, accidentes, trauma mental etc. Los llamamos
remedios biopatográficos ya que trabajan sobre hechos del
pasado que dejaron huella en nuestros amigos. Hay que hacer un buen
diagnóstico y elegir con cuidado el remedio. Además
se acompaña de un adecuado entrenamiento.
4. A este grupo pertenecen muchos de los llamados "perros
supermimados". En realidad son los dueños los que tienen
"terror a los cohetes" y le transmiten este terror a sus
perros. Generalmente son mujeres que pierden el control, cuando
suenan estos petardos.
Año tras año, va acentuándose este condicionamiento.
Lo acarician, lo besan, lo apretujan, le dicen: ¡Pobrecito!
¡Mi bebe! Y el pobre lo único que percibe, es que cuanto
más tiembla, más lo miman, y por eso lo hace tan bien.
En realidad esto ocurre en su subconsciente y no lo puede controlar.
El resultado es catastrófico: Dueña y perro llorando
y temblando y arruinando las fiestas de fin de año a sus
familias.
Tratamiento: Fundamental es cortar con ese vínculo pernicioso.
Tranquilizante natural y entrenamiento de contracondicionamiento.
5. En este grupo están lo nerviosos e hiperquinéticos.
Es un grupo parecido al Nro. 2. Pero los remedios desensibilizantes
deben elegirse en forma individual, de acuerdo a las características
de cada animal. Podemos combinar el tratamiento con Tranquilizantes
naturales y entrenamiento contrasensibilizante.
Sea como sea, no lo automedique, consulte con su veterinario, que
le podrá orientar en el problema. Y no espere al 24 y 31.
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