MV Jorge S. Muñoz
Veterinario Homeópata y Cirujano.
Uno de los comportamientos indeseables que más frecuentemente
se observan en los perros, son aquellos relacionados con el miedo
a tormentas y ruidos fuertes.
Ante tales situaciones muchos perros buscan huir desesperadamente,
destruyendo todo lo que se ponga en su paso, a fin de terminar con
la sensación de terror que los embarga mientras otros buscan
refugio en lugares tan insólitos como un placard o una bañera.
También están los que se petrifican y quedan temblando
sin poder moverse. La ansiedad y el terror que les produce a unos
y a otros es muy importante.
Cada animal va a reaccionar de forma diferente. Algunos tenderán
a ladrar y a enojarse con los ruidos fuertes y otros los ignorarán,
como si nada ocurriera. Es que cada individuo es un mundo y debe
ser tratado como tal.
No hay que apañarlo, ni compadecerlo, ni alzarlo, ni acariciarlo,
ya que estas reacciones que parecerían normales de parte
nuestra, solo estarían agravando el cuadro.
Los perros piensan como perros, y si tienen miedo y tiemblan y uno
los acaricia y dice “pobrecito”, lo que ellos sienten
es: 'Si hago esto de temblar y asustarme, me recompensan, por
lo que la próxima vez lo haré mas intensamente...'
Por supuesto, lo que también debe evitar hacer el dueño
es castigar a su animal, ya que esta actitud puede no sólo
agravar el comportamiento en cuestión sino también
deteriorar el vínculo con el perro.
Ignorarlo o distraerlo con otra cosa, como un juego o un baile o
lo que sea ayuda a que se le vaya pasando.
El colocar un sonido fuerte, como música, para tapar un poco
los ruidos de pirotecnia, es un buen método.
Muchos propietarios de perros saben que unos de los momentos más
traumáticos que deben pasar sus animales durante el año
es el de las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Desde ya que
esto no se debe a las fiestas en sí mismas sino a los festejos
con pirotecnia. El temor a los estampidos producidos por la pirotecnia
y también por armas de fuego puede ser de origen innato o
adquirido. Los perros presentan una tendencia natural a sentir temor
ante estímulos intensos y además también son
propensos a sufrir el fenómeno conocido como sensibilización
, por el cual "aprenden" a temer a ruidos de muy baja
intensidad. Tal es así que a medida que pasa el tiempo los
perros sensibilizados presentas reacciones de temor ante estímulos
cada vez más débiles o reacciones cada vez más
intensas ante el mismo tipo de estímulo.
Lo mismo ocurre con las tormentas.
Normalemente la gente recurre a los tranquilizantes o sedantes,
y los medica por su cuenta. Deben saber que estos sedantes, son
muy potentes, que bajan la presión sanguinea y pueden ser
peligrosos. Deben ser manejados e indicados por profesionales, que
les den la dosis correcta para cada individuo.
A nuestra clínica concurren muchos propietarios de perros,
que han tenido muy malas experiencias en el uso de estos sedantes.
El perro está como drogado, no se mueve, parece desmayado,
si orinó encima, no reacciona, o ladra sin sentido, no es
el mismo de siempre y lo peor de todo, sigue con miedo, pero no
lo puede expresar.
La mayoría nos dice una frase categórica: "No
quiero darle nunca mas esta porquería".
Es que la acepromacina, que es la droga mas usada, es un
tranquilizante mayor, que se utiliza normalmente como preanestesico
en cirugías o para sujeción química en algunos
casos muy puntuales y que no es lo mejor indicado para el terror
a los ruidos fuertes.
Pero algo hay que hacer. Por suerte desde la homeopatía tenemos
una bateria de remedios para solucionar estos problemas. Cada caso
es diferente, pero se pueden manejar bastante bien.
El animal tratado disminuye su ansiedad y su miedo paralizante y
si bien continua excitado y nervioso, es algo mucho mas manejable
y natural.
Los que utilizaron nuestros tratamientos luego nos cuentan, que
por fin pudo disfrutar de unas fiestas en paz, que tembló
un poquito y nada mas, que nada que ver con años anteriores,
en fin, que les resultó un tratamiento correcto y lo van
repitiendo todos los años.
Debo decir, para ser totalmente honesto, que hay un grupo de animales
a los que no les dió resultado. Por suerte son una minoría.
Es que la homeopatía es como la llave y la cerradura. Si
no es la llave correcta no funciona. Es por eso que es importante
consultar antes e incluso iniciar el tratamiento unos días
previos al 24 y 31 de diciembre, para desensibilizar al animal.
Nos pueden escribir un mail para consultar sobre su caso o llamar
por teléfono, que gustosos, los ayudaremos.
Salud y alegría.
Jorge Muñoz
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