MV Jorge S. Muñoz
Veterinario Homeópata y Cirujano.
Esta ciencia altamente utilizada en mascotas, comienza a aplicarse
en vacunos, porcinos, ovinos y pollos. Más de 300 veterinarios
homeópatas
trabajan en el país, algunos con experiencia con animales
de rodeo. Es un pilar de la ganadería orgánica, y
se abre paso como complemento en establecimientos que tratan a sus
animales con terapéuticas tradicionales.
Por Patricio Ballesteros Ledesma.
Fotos : Marcelo Escayola y Archivo Super CAMPO
LA HOMEOPATIA , al igual que otras ciencias complementarias
de la medicina veterinaria clásica (Acupuntura, Flores de
Bach, Osteopatía, Celuloterapia, Medicina China), está
reconocida por las autoridades científicas mundiales que
regulan la profesión (Asociación Mundial de Veterinarios,
American Veterinary Medical Asociation), y participa en los diferentes
congresos científicos veterinarios. Hay países en
donde se estudia en la universidad como cátedra, mientras
que en otros como en la Argentina se estudia como posgrado: dos
años de especialización en asociaciones de especialistas
como AMHA, EMHA, CEVA, entre otras. Asimismo, la elaboración
de los medicamentos se hace en laboratorios especializados y con
un control muy riguroso.
Esta ciencia complementaria está muy desarrollada en los
llamados animales de compañía (perro, gato), pero
tiene escasa difusión en los animales de producción
(vacunos, ovinos, porcinos, pollos, abejas). En otros países
el uso de medicamentos homeopáticos en animales de renta
es algo normal y hay centros de investigación, universidades
y laboratorios especializados en esta rama, por ejemplo en Alemania,
Inglaterra, Francia, Canadá, Brasil y Chile. Nuestro país
cuenta con las asociaciones de especialistas y la Farmacia Homeopática
Veterinaria, que desde hace 15 años se viene desarrollando
en esta rama.
En Brasil, por ejemplo existen dos laboratorios homeopáticos
veterinarios, que abastecen a una cantidad enorme de cabezas de
ganado en la zona sur del país.
ANTECEDENTES. En el año 1991, el veterinario
argentino Dr. Jorge López Seco presentó en el Congreso
Mundial de Veterinaria de Río de Janeiro un trabajo sobre:
“El uso de un medicamento homeopático para prevenir
los trastornos del destete de los animales”, y esa ponencia
despertó la inquietud de usar a la homeopatía en la
producción animal. Desde ese entonces, se desarrollaron en
Brasil trabajos sobre núcleos homeopáticos como suplementos
nutricionales en animales, mejoradores del crecimiento, inmunoestimulantes,
antiparasitarios homeopáticos, tratamientos para las garrapatas
y la mosca de los cuernos, entre otros ensayos. En su momento, profesionales
canadienses y cubanos vinieron a perfeccionarse en homeopatía
veterinaria y luego desarrollaron en sus países un polo de
investigación, y trabajos importantes en bovinos de leche
(mastitis, aumento de la producción láctea, cría
de terneros), producción de cerdos y avicultura. Asimismo,
en la Universidad de Cienfuegos en Cuba hay una cátedra de
Homeopatía que ha desarrollado cientos de trabajos científicos
sobre producción animal.
Por su parte, en Europa hay una historia mucho más antigua
y rica de veterinarios homeópatas. Existen institutos, universidades
en donde se estudia homeopatía y laboratorios tan importantes
como los alopáticos, que hace muchos años vienen trabajando
en este tipo de terapias. Los técnicos especializados en
homeopatía son los que asesoran, producen medicamentos, colaboran
en el manejo orgánico de los establecimientos certificados,
pero también junto a los productores convencionales, tanto
de animales como de vegetales, que poco a poco se interesan por
los manejos y tratamientos alternativos.
En la Argentina existen antecedentes puntuales e individuales en
los últimos 15 años, como son los trabajos de López
Seco, Muñoz y Canova. Dentro de los trastornos tratados con
medicamentos homeopáticos, se pueden citar las experiencias
en destete de terneros realizadas en la provincia de San Luis, en
donde disminuyó 10 por ciento la mortalidad en un campo con
150 animales. En otro trabajo llevado a cabo en un establecimiento
aviar, se utilizaron complejos homeopáticos para prevenir
las consecuencias del golpe de calor en los pollos, y de esta manera
se reemplazaron las drogas convencionales a un costo más
bajo. También fue tratada la diarrea de terneros disminuyendo
la mortalidad y en casos de mastitis, como suplantación a
los antibióticos convencionales. En la actualidad se está
trabajando el uso de prebióticos homeopáticos para
mejorar el crecimiento en pollos, la utilización de reguladores
de crecimiento en bovinos y el control de parásitos con nosodes.
También hay proyectos de estudio sobre la prevención
de "tristeza" en bovinos limpios llevados a zonas sucias,
utilizando nosodes elaborados con sangre de animales sucios.
En un campo de Brandsen se logró la disminución en
un 8 % de las perdidas de peso en el transporte de novillos, y también
se hizo una experiencia positiva en el control de la mosca de los
cuernos.
ALTERNATIVA. Existen problemas que son de difícil
solución con las herramientas convencionales y los medicamentos
alopáticos, y en donde los tratamientos homeopáticos
pueden ser de mucha utilidad. El estrés por ejemplo, y todas
las enfermedades relacionadas con esta patología: estrés
del destete en los terneros, estrés por superpoblación
en las aves, estrés por el traslado y por instalaciones impropias
en diversos animales, son sólo algunas de ellas. Es sabido
que el estrés baja las defensas e induce a la enfermedad,
por lo tanto si se puede prevenir o tratar, también se pueden
evitar males mayores. Del mismo modo, en enfermedades infecciosas
para las que no existen vacunas, se pueden utilizar nosodes homeopáticos,
que funcionan como una especie de inmunización. Los medicamentos
homeopáticos generalmente ocupan un lugar en algunas patologías
(estrés) en las que no hay otros tratamientos posibles. En
otros casos pueden reemplazar a tratamientos convencionales por
mayor eficiencia (el golpe de calor y la regulación de crecimiento
en pollos) o por menor costo (nosodes homeopáticos en lugar
de costosas vacunas).
Entre los beneficios que tienen los medicamentos homeopáticos
se destaca la facilidad de administración, ya que es posible
adecuarla a cualquier forma: por vía oral en bebederos o
tanques australianos, rociando el pasto, mezclado con suplementos
alimenticios y también con sales. Asimismo puede administrarse
en forma inyectable, en polvo, en líquido, en cremas o medios
oleosos. De igual modo, se señala como una ventaja adicional
la inocuidad y falta de efectos colaterales indeseables en el animal,
y la ausencia total de residuos en la carne, la leche o la miel.
Esto último es una necesidad creciente entre los exportadores
de productos convencionales por las limitaciones de los países
de destino, y una condición obligatoria en el caso de los
orgánicos impuesta por las resoluciones del SENASA y de la
Comunidad Económica Europea. Para las producciones orgánicas,
si bien está autorizados algunos medicamentos de síntesis
química, esto es solo hasta que se desarrollen los medicamentos
energéticos y los puedan reemplazar. En ese sentido ya hay
trabajos sobre control de endoparásitos y de garrapatas,
y tratamientos de enfermedades infecciosas como mastitis y diarrea
de terneros. Aunque no son productos baratos, resultan más
económicos que gran parte de los medicamentos convencionales.
A nivel local, uno de los referentes en esta rama científica
es el médico veterinario Jorge Santiago Muñoz, quien
egresó en 1978 de la Universidad de Buenos Aires y posteriormente
en 1985 obtuvo el título de homeópata en la Asociación
Médica Homeopática Argentina. Además, es director
del Centro de Estudios Veterinarios Alternativos, director de la
Farmacia Homeopática Veterinaria e integra el Grupo Consultor,
junto al médico veterinario Fernando Facio, reconocido experto
en animales de producción. Ambos técnicos especializados,
uno en el campo de la Homeopatía Veterinaria en pequeños
animales, y el otro desde la experiencia de campo en establecimientos
productivos durante más de dos décadas, decidieron
unir sus fuerzas y conocimientos en una consultora de raíz
orgánica. Al principio, por un tema de principios y de apertura
de ideas, surgieron consultas desde los productores orgánicos,
pero cada vez más se acercan ganaderos convencionales, por
una necesidad de satisfacer estándares y normas de los países
de destino de sus productos (UE). Entrevistado por Super CAMPO,
el doctor Muñoz señala que "los consumidores,
sobre todo europeos, necesitan y exigen cada vez más una
supervisión estricta sobre los alimentos que consumen día
tras día. Luego de los casos de BSE en Europa, los consumidores
tomaron el control y se concientizaron sobre qué es lo que
quieren comer y a quién comprar los productos". A partir
del boom de las producciones ecológicas, y de acuerdo a distintos
sondeos de opinión entre consumidores europeos de alto poder
adquisitivo, surgió que cada vez más se buscan productos
libres de contaminantes, sin antibióticos, sin hormonas,
sin tóxicos ni agroquímicos, y sin sustancias de síntesis
química. Pero además, los consumidores europeos piden
que haya un manejo ecológico del medio ambiente, una producción
sustentable y que se respete la biodiversidad en la zona del establecimiento
productivo. La trazabilidad, las certificaciones y los inspectores
sanitarios trabajan en este sentido. "Muchos productores exportadores
se encuentran que los compradores les ponen ciertas limitaciones,
como ausencia de anabólicos, de hormonas y de antibióticos
en los productos: carne, leche, miel, y los productos homeopáticos
en muchos casos funcionan como un reemplazo eficaz", advierte
Muñoz.
DIFUSION. El veterinario Fernando Facio recuerda
que "hasta hace poco tiempo los técnicos ortodoxos no
sabían como se podía manejar la sanidad, mejorar la
producción y prevenir enfermedades sin el uso de sustancias
de síntesis química, ni antibióticos, ni antiparasitarios,
ni vacunas, porque no estaban preparados para un cambio de tal magnitud,
como el que se fue dando en los últimos años, sobre
todo por los problemas sanitarios ocurridos en Europa y por la toma
de conciencia ecológica mundial". En este sentido, Muñoz
asevera: "Va a llegar un día en que no se podrán
usar más antibióticos, ni antiparasitarios, ni siquiera
vacunas y serán reemplazados por todos estos otros medicamentos,
que son inocuos, no contaminantes, equilibrantes y naturales. Los
pioneros tendrán una ventaja competitiva". Los medicamentos
homeopáticos se rigen por la ley de la analogía, que
a grandes rasgos implica la prescripción de microdosis -muy
diluidas- de sustancias capaces de eliminar los síntomas
en un organismo enfermo. No dejan residuos, no tienen efectos colaterales
indeseables, tienen acción preventiva y proveen efectos curativos,
incluso en enfermedades agudas. Un dato no menos importante, los
tratamientos homeopáticos son relativamente económicos,
en la relación costo-beneficio.Nosodes o bioterápicos
Son medicamentos homeopáticos elaborados con sustancias patológicas
de origen animal o vegetal, que pueden ser del mismo individuo -autonosode
o autobioterápico-, y estimulan las defensas propias o inmunidad
específica para combatir a determinada enfermedad. El revolucionario
descubrimiento de los nosodes se produjo en un año igualmente
tumultuoso en nuestras pampas. En 1810, un veterinario prusiano
llamado Guillermo Lux tomó trozos de bazo de un bovino muerto
por carbunclo y elaboró un remedio homeopático (diluido
y dinamizado millones de veces). Este preparado lo utilizó
para tratar a los bovinos enfermos, y a los sanos como prevención
para que no se enfermen. Al cabo de las aplicaciones tuvo resultados
positivos y fue muy bien recibido por los ganaderos de Prusia de
esa época, con lo cual se dio inicio a la Homeopatía
Veterinaria.
Lo curioso y destacable es que la causa del carbunclo, una bacteria
llamada Bacilus Antrasis, fue descubierta muchos años después,
casi a fines del siglo XIX. Este es uno de los primeros testimonios
sobre el poder que tiene el método homeopático, ya
que no se necesita conocer a fondo la causa de las enfermedades
para poder combatirlas con éxito. En nuestros días
los nosodes o bioterápicos se elaboran en laboratorios muy
bien equipados, para la identificación de los gérmenes
y el control estéril de todos los pasos. Pero la base del
método es la misma que la utilizada en la antigüedad.
De esta manera, y en forma económica se pueden tratar y prevenir
enfermedades infecciosas y parasitarias, de las cuales haya vacuna
o no, y aunque no se conozca exactamente su origen.
Nota publicada en la revista Supercampo en junio 2003 Buenos
Aires Argentina.
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