MV Jorge S. Muñoz
Veterinario Homeópata y Cirujano.
La duración media del ciclo de la perra es de 180 días,
con algunas variaciones individuales. La parte más visible
del ciclo es el proestro y el estro. Lo que vulgarmente llamamos
“celo”. Por lo tanto para medir la duración del
ciclo, lo hacemos de celo a celo.
Algunas perras tienen problemas con esto.
Anestro patológico primario: Son aquellas
hembras que no entran en celo en los primeros dos años de
vida, cuando lo normal es que lo hagan antes del año. Esto
puede deberse a varias causas: quistes hipofisarios, tumores hipofisarios,
hiperplasia adrenal congénita, alteraciones genéticas
(hermafroditismo), stress, interferencia medicamentosa.
La mayoría de los casos, por las dos últimas causas.
La aplicación de hormonales antes de la pubertad y un regimen
de vida inadecuado.
Anestro patológico secundario: Es el que
ocurre luego de la pubertad. La perra entra en celo normalmente,
pero luego no cicla regularmente. Tiene ausencia de celo o aparición
de celo muy retrasado. Las causas pueden ser: quiestes ováricos,
hipotiroidismo, enfermedades crónicas, tumores de ovario,
patología de glándulas adrenales, estrés y
efecto de la administración de medicamentos hormonales.
Las dos últimas son las mas frecuentes. Incluso muchas veces
le damos hormonas tiroides pensando en un hipotiroidismo y el problema
es otro.
Como pueden apreciar el mal manejo, el estrés, la sobreexigencia
de las perras, la administración inadecuada de medicamentos
son las causas mas frecuentes de anestros patológicos. Traducido
al buen cristiano: Las perras no vienen con trastornos del ciclo,
sino que somos nosotros quienes interferimos para producir esto.
Tratamiento: Lo primero es corregir lo que hicimos
mal aunque la mayoría de las veces ya es tarde para revertir
la situación. Desde la homeopatía tenemos varios medicamentos
para regularizar al ciclo una vez identificada la causa. Medicamentos
para atenuar las concecuencias del estrés, fórmulas
que estimulan al organismo a regularizar el ciclo.
Los medicamentos homeopáticos no tienen acción primaria.
Esto quiere decir que no actúan por sí mismos. Lo
que hacen es estimular al organismo para que este sea el que actúe
normalizando su funcionamiento. Los medicamentos homeopáticos
son regularizadores, son armonizadores. Por lo tanto nunca, jamás
van a producir efectos colaterales nocivos.
Existen preparados homeopáticos con ovario, hipófisis,
hipotálamo diluidos y dinamizados. Otros medicamentos como
Apis, Platina, Pulsatilla, etc. Tratan a cada individuo de acuerdo
a sus características.
Existen tratamientos unicistas donde el veterinario homeópata
buscará el mejor medicamento para “ese” caso.
En cualquiera de los casos los tratamientos serán inocuos
y muchas veces eficaces.
Caso 1: Merlina es una Rott de cuatro años
que tuvo el primer celo a los nueve meses, el segundo a los 18 meses
y luego ninguno más. Como estuvo compitiendo se le administraron
progestágenos, para inhibir el celo durante el año
de competencia. Luego que hizo su campaña y logró
sus premios, sus dueños quisieron servirla y suspendieron
las inyecciones hormonales. Pero nunca más entró en
celo.
Es una perra buena pero con carácter. Con buen instinto materno.
Tuvo una pseudopreñez, pero luego con las hormonas se suprimeron
y no tuvo más.
Se la medicó con un Fórmula llamada Ovario y un Regenerador
Biológico Endocrino femenino. A los dos meses de medicación
tuvo un celo, donde la sirvieron y tuvo diez cachorros. Luego a
los cuatro meses del parto tuvo otro celo, la hicimos descansar
sin servicio y tuvo una pseudopreñez dos meses más
tarde, lo que evaluamos como algo bueno, ya que estaba retornando
a “su” normalidad. Luego de un año de tratamiento
se normalizó totalmente.
Caso 2: Petty es otra Rott de dos años
que nunca tuvo un celo. Es una perra tímida y cobarde, que
vivía con otros perros en un criadero. Estaba siempre con
miedo. A pesar de estar separada de los machos, la convivencia con
otras hembras era complicada, ya que la agredían y tenían
relegada. La evaluación homeopática fue que era una
perra con una baja autoconfianza y el estado de estrés evitaba
que entrara en celo. Se le dio un medicamento homeopático
para estimular su confianza. Esto para los que no conozcan la homeopatía
podrá parecer cosa de brujos, pero para los que tengan contacto
con algún homeopata humano, saben que es posible. Las gotitas
lograron el efecto. Al sentirse mejor, reaccionó con las
otras perras, que ya no la molestaron más y pudo imponerse
lo suficiente para vivir más tranquila. Luego de un mes de
tratamiento, tuvo un celo, que le duró 21 días. Hoy
en día es una perra normal y muy buena madre.
Estos ejemplos y la introducción, solamente pretende difundir
el accionar de los medicamentos homeopáticos. Hoy en día
nuestra especialidad está reconocida y valorada en los centros
científicos importantes de la medicina veterinaria en el
mundo. Pero no es aún muy conocida por los criadores y veterinarios
argentinos. De ahí nuestra tarea de divulgación.
Hasta la próxima.
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